Ssimbwa Lawrence es presbítero misionero de la Consolata; actualmente trabaja en Colombia.  


sábado, 18 de abril de 2026

José Allamano, el Santo de la misión Ad Gentes.

De entrada, hablemos de San José Allamano, Padre y Fundador de los misioneros y misioneras de la Consolata. Fue beatificado el 07 de octubre de 1990 por el Papa Juan Pablo II y canonizado el 20 de octubre de 2024 por el Papa Francisco. Esas fechas siempre serán recordadas en la memoria histórica de los Institutos misioneros fundados por él y en toda la Iglesia universal. Donó toda su vida al servicio de la misión Ad Gentes. Por eso, se afirma con certeza de que José Allamano es un santo de la misión Ad Gentes, pues su legado misionero se vive aún hoy a través del carisma Ad Gentes de los misioneros y misioneras de la Consolata dispersos en varios lugares del mundo. Ahora bien, es importante hacernos esta pregunta: ¿Por qué José Allamano es un santo de la misión Ad Gentes? A lo largo de esta reflexión podremos contestar esta pregunta como se muestra a continuación:

José Allamano, un santo cuya vocación misionera fue influenciada por varias circunstancias.

Una circunstancia es algo que siempre influencia a la persona y le motiva para alcanzar algo en la vida. Nuestras decisiones y caminos en muchas veces son influenciados por las circunstancias de nuestro alrededor. La vocación a la misión Ad Gentes de san José Allamano no fue algo casual, sino fue el resultado de unos sucesos que le influenciaron. Dios utilizó algunos acontecimientos para preparar la vocación a la misión Ad Gentes que le caracterizó a san José Allamano. Algunos de esos acontecimientos que moldearon su vocación misionera son las siguientes:

§  El ambiente misionero de su tiempo: Se puede entender un ambiente como atmósfera de un lugar, o el entorno que le rodea. San José Allamano estaba rodeado de un ambiente denso de misionariedad. Cuando nació en enero de 1851, el ambiente en Italia y Europa en general estaba lleno de misionariedad. Estaban naciendo los institutos misioneros Ad Gentes como el PIME, los Combonianos, entre otros. Así que, desde la infancia de José Allamano hasta las últimas décadas del siglo XIX, el ambiente que le rodeaba era fuertemente impregnado del entusiasmo misionero. Seguramente ese ambiente misionero de su tiempo influyó bastante su compromiso con la misión Ad gentes hasta llegar a fundar a dos Institutos misioneros para el anuncio de Cristo en el mundo.

§  Modelos misioneros significativos: Un modelo es siempre el punto de referencia para ser imitado. San José Allamano fue influenciado por maestros excepcionales de la misión. Su primer modelo fue su tío, San José Cafasso. El celo apostólico incansable de San José Cafasso le influenció bastante y dejó una huella imborrable en él. El entusiasmo misionero de San Juan Bosco también lo influyó, pues veía con frecuencia las expediciones misioneras que con tanta solemnidad salían de Turín hacia las misiones de Don Bosco en el mundo (Cfr. Castro, Padre y Maestro de misioneros, p. 20). Todo eso dejó una huella misionera en san José Allamano. Es importante notar que, la vocación misionera Ad Gentes de José Allamano fue influido también por el testimonio misionero del Cardenal Guillermo Massaia.  Este misionero capuchino influyó bastante la idea de enviar a los primeros misioneros de la Consolata a Etiopia, tierra donde él trabajó por 33 años. Pues había quedado un vacío apostólico después de su expulsión de las tierras etiópicas.

§  La abundancia del clero en la Arquidiócesis de Turín: San José Allamano fue motivado por la abundancia del clero en la Arquidiócesis de Turín que estaba dispuesto a anunciar a Cristo más allá de sus fronteras. Como formador de seminaristas y sacerdotes jóvenes en el Convictorio eclesiástico, encontró a sacerdotes diocesanos con inclinación a la misión y a la vida misionera. Ellos fueron una base sólida para concretizar el sueño de la fundación del instituto de la Consolata para la misión Ad Gentes. Antes de iniciar el seminario propio donde, luego se formaron los misioneros de la Consolata, los sacerdotes diocesanos con inclinación a la misión Ad Gentes fueron la base sólida para el crecimiento del Instituto de la Consolata para las misiones.

 

El compromiso de San José Allamano con la misión Ad Gentes.

La misión Ad Gentes es totalmente inseparable de san José Allamano. No se puede hablar de él sin conectarle con la misión Ad Gentes. Inclusive su vida de santidad es conectada con la misión Ad Gentes. Su contribución a la evangelización de los pueblos en todo el mundo es de valor inestimable. Por eso, se afirma con certeza de que, el Fundador de los misioneros y misioneras de la Consolata es un santo de la misión Ad Gentes por excelencia debido a estas razones:

La santidad de José Allamano al servicio de la misión Ad Gentes: San José Allamano es un santo de la misión Ad Gentes. Enseñó con su vida y ejemplo que la misión evangelizadora de la Iglesia está intrínsecamente conectada con la santidad. De hecho, fue muy categórico en afirmar que los Institutos misioneros fundados por él, son medios para la santificación de sus miembros. De ahí viene su famosa afirmación que está muy familiar con los misioneros de la Consolata: “Primero santos y después misioneros” (Así los quiero, p. 40). Él enseñó con su ejemplo de vida y promovió en los misioneros lo que él había vivido en su experiencia sacerdotal y pastoral.

La fundación de los Institutos para la misión Ad Gentes: Si bien san José Allamano fue un sacerdote diocesano, tuvo la audacia de fundar a dos Institutos misioneros para el anuncio de Cristo en lugares donde no era conocido. Es decir, fundó a los misioneros y misioneras de la Consolata para la misión Ad Gentes. Los misioneros y misioneras de la Consolata se caracterizan siempre por la evangelización de los pueblos especialmente a los que no conocen a Cristo. Por eso, su carisma e identidad en la Iglesia es la misión Ad Gentes que heredaron de su santo Fundador. Hace más de cien años, los misioneros de la Consolata están dispersos en los cuatro continentes y han contribuido significantemente a la evangelización de los pueblos y su promoción humana integral.

 El compromiso de san José Allamano con la evangelización de África y otros continentes: San José Allamano es muy conocido por su compromiso con la evangelización de los pueblos africanos. Es uno de los padres de la evangelización del continente africano. Los Institutos misioneros que él fundó fueron unas de las primeras congregaciones que evangelizaron a varias naciones africanas. De hecho, varios pueblos africanos conocieron a Jesucristo por primera vez gracias a los misioneros y misioneras de la Consolata. Es importante recordar que, los misioneros de la Consolata inicialmente fueron fundados para la evangelización en África. Apenas fundó al Instituto de la Consolata para las misiones, en mayo de 1902, envió a los primeros misioneros a Kenia, después a Etiopia, Tanzania, Somalia, y Mozambique. Luego los misioneros de la Consolata extendieron su presencia misionera a otros países africanos como República Democrática del Congo, Uganda, Sudáfrica, Angola, Madagascar, y Costa de Marfil.

 Luego, los misioneros de la Consolata extendieron su compromiso con la misión Ad Gentes a otros continentes. A partir de 1936 comenzaron su presencia en el continente americano. Su primera presencia fue en Brasil, luego en Argentina, Colombia, Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Perú y México. En el continente americano los misioneros de la Consolata trabajan con los pueblos indígenas, afroamericanos, campesinos y los marginados en las periferias urbanas. Desde 1988, los misioneros de la Consolata entablaron su presencia misionera en el continente asiático. Trabajan actualmente en tres países: Corea del Sur, Mongolia y Taiwán.

La promoción de salida misionera más allá de las fronteras: La Iglesia misionera siempre está caracterizada por la salida constante de un lugar a otro a ejemplo de Jesús, el misionero del Padre. Con el carisma Ad Gentes, san José Allamano promovió la salida misionera más allá de las fronteras de su iglesia local, país y continente. En su tiempo, fueron pocas congregaciones que se habían ido a África para la evangelización de sus pueblos. Algunas congregaciones misioneras que habían evangelizado en África eran los Capuchinos, los combonianos, los Padres blancos (Misioneros de África), los misioneros de Espíritu Santo, entre otras pocas. Con la riqueza de la abundancia del clero en su diócesis, promovió la salida misionera más allá de las fronteras diocesanas. Por eso, san José Allamano estaba totalmente convencido de que cada sacerdote es naturalmente misionero. Con esa convicción misionera, envió a sus misioneros más allá de las fronteras de su iglesia diocesana, más allá de su país y continente con el fin de aportar al anuncio de Cristo, único Salvador del mundo. De esa manera, se convirtió en promotor de la salida misionera más allá de las propias fronteras geográficas y se hizo padre y maestro de misioneros para la misión Ad Gentes.

 Promotor de la evangelización y promoción humana integral: El Carisma Ad Gentes que caracteriza a los misioneros y misioneras de la Consolata promueve la evangelización y la promoción integral de las personas. Decía san José Allamano, el bien hay que hacerlo siempre sin ruido. Inspirados por el carisma Ad Gentes heredado de su santo Fundador, los misioneros de la Consolata han aportado bastante en varios lugares a la promoción humana a través de proyectos de escuelas, dispensarios, hospitales y orfanatorios, agua potable, defensa de la ecología, defensa de las minorías étnicas, promoción de la mujer, etc. ¡Cuántos pueblos alfabetizados por los misioneros de la Consolata! ¡Cuántas minorías étnicas defendidas por los misioneros de la Consolata! ¡Cuántas diócesis que se crearon gracias a la labor evangelizadora de los misioneros de la Consolata! Gracias a la enseñanza de san José Allamano, se ha aprendido de que la evangelización y la promoción humana integral son inseparables.

 

Conclusión

No se puede separar a San José Allamano de la misión Ad Gentes. Gastó su vida al servicio de la misión Ad Gentes a través de los misioneros y misioneras de la Consolata fundados por él. Su espiritualidad misionera es el legado heredado de él por los misioneros y misioneras de la Consolata. La misión Ad Gentes es el carisma e identidad en la Iglesia de los misioneros de la Consolata y a través de ella, han aportado enormemente a la evangelización de los pueblos y su promoción humana integral.

 

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