Ssimbwa Lawrence es presbítero misionero de la Consolata; actualmente trabaja en Colombia.  


domingo, 10 de mayo de 2026

El Día de la Madre, Día para recordar a las madres de los misioneros.

Cada año especialmente en el mes de mayo, se celebra el día de la madre. Pues el 10 de mayo de 2026, es la celebración del día de la madre. Es un día que se celebra en todo el mundo para resaltar a la persona más querida por cada ser humano. Se trata de la madre, la dadora de vida de cada persona. La madre juega un papel fundamental en el crecimiento del ser y quehacer de la persona. Podemos colegir que, la gran parte del crecimiento de cada persona en todos los aspectos de la vida se le atribuye a la madre.

Sin lugar a dudas, la vocación de muchos misioneros se le atribuye a la contribución enorme de sus madres. El desarrollo inicial de la vocación a la vida religiosa o sacerdotal, en gran parte se desarrolla desde la familia que es la Iglesia doméstica. En ese contexto, la madre juega un papel preponderante en cuanto la alimentación de la fe de sus hijos. Desde la edad temprana de sus hijos, la madre se preocupa por su crecimiento espiritual. Son las madres que se preocupan por el bautizo de sus hijos y el resto de su formación cristiano-sacramental. Las madres-sin desmeritar el papel de los padres-se preocupan bastante por el crecimiento moral de sus hijos. Ese contexto hace que la familia sea una semilla de vocaciones religiosas y esa contribución se le atribuye, en gran medida, a las madres.

Al celebrar el día de la madre, es importante tener presente a las madres de los misioneros de la Consolata dispersos en varios lugares del mundo. Pero es importante preguntarnos: ¿Por qué es importante recordar a las madres de los misioneros en el día de la madre? Se rinde un homenaje especial a ellas por las siguientes razones:

La contribución de la madre en la vida de cada misionero: Se dice popularmente que la madre de uno cocina mejor que el resto. Por eso, la madre de cada persona es el ser más apreciado y amado. El legado de su fe contribuyó bastante a la vocación misionera de cada misionero de la Consolata. Vale la pena recordar el sacrificio de las madres a favor de sus hijos misioneros. Es por eso el día de la madre es también un día para agradecerles por su contribución en la vocación misionera de sus hijos. El éxito vocacional de la mayoría de los misioneros se les atribuye a sus madres. Muchos misioneros fueron contagiados por sus madres desde la familia el testimonio de fe y amor a la Iglesia, y eso contribuyó al crecimiento de la vocación a la misión Ad Gentes de la mayoría de los misioneros de la Consolata.

Las madres difuntas: Varios misioneros de la Consolata tienen a sus madres ya fallecidas. Es importante recordarlas en este día de la madre. La memoria de ellas nunca desvanece, sino que siempre se actualiza. Nunca se puede olvidar su sacrificio y entrega por la vida misionera de sus hijos. Tal vez se puede decir que, si no fuera por ellas, muchos misioneros no habrían logrado llegar a ser lo que son hoy. Es imposible celebrar el día de la madre sin tener en cuenta a las madres ya fallecidas. Vale la pena celebrar su memoria, y vale la pena visitar sus tumbas como una manera de agradecimiento por cuanto hicieron por sus hijos misioneros.  

Recordar a las madres de los misioneros que fallecieron en lugares de misión: Se puede imaginar el dolor de varias madres cuyos hijos misioneros fallecieron en los lugares de misión. No podemos dejar de imaginar el dolor y sufrimiento de las madres que perdieron a sus hijos misioneros lejos de sus países, continentes y ciudades. Muchas de esas madres no tuvieron la oportunidad de participar en el entierro de sus hijos. En la celebración del día de la madre, es importante recordarlas como una manera de consolarlas espiritualmente. Orar y solidarizarse con las madres de los misioneros fallecidos es una forma de no perder los lazos con la familia misionera a la que pertenecían sus hijos misioneros.

Las madres bienhechoras de las misiones: En este día de la madre es importante tener en cuenta a las madres que son bienhechoras de la obra evangelizadora de la Iglesia. Muchas obras de los misioneros de la Consolata son apoyadas por varias madres con fe fervorosa y testimonio de amor a la misión. Por amor a la misión, varias bienhechoras separan una parte de su pensión o salario para apoyar la obra misionera de los misioneros de la Consolata. ¡Cuántos proyectos de los misioneros que han sido apoyados por las mujeres en parroquias o instituciones! Es imposible olvidar la contribución de las madres que aman a la misión y la apoyan con su contribución financiera para que el anuncio del evangelio pueda extenderse de un lugar al otro.

 

 Conclusión

El día de la madre se celebra en honor al ser más querido para cada persona. La madre es un orgullo para cada persona. En este día de la madre, es importante recordar a las madres de los misioneros. Tener presente a ellas es una forma de apreciarlas siempre. Pues son madres de aquellos que se dedican al anuncio de Cristo, Único Salvador de la humanidad. Algunas madres de los misioneros llevan años sin encontrarse físicamente con sus hijos. Algunas madres ya sufren el dolor por la muerte de sus hijos en las misiones. La celebración del día de la madre es una oportunidad dorada para recordar a las madres de los misioneros de la Consolata en todo el mundo. ¡Feliz día de la madre a la madre de cada misionero de la Consolata!