Ssimbwa Lawrence es presbítero misionero de la Consolata; actualmente trabaja en Colombia.  


miércoles, 25 de agosto de 2021

La importancia de amistad para la evangelización

La evangelización es el anuncio de Jesucristo, Salvador del mundo, a los demás, sobre todo, a los que todavía no lo conocen (misión Ad gentes), y a los que abandonaron la fe y la Iglesia (nueva evangelización). Tanto para los que no conocen a Cristo como para los que abandonaron la fe, ambos casos requieren el anuncio del Evangelio. En este caso, es muy importante que el evangelizador entable un acercamiento amistoso con las personas que evangeliza, porque la amistad derrumba siempre los muros y crea confianza. Asi que, la amistad es una herramienta importante y efectiva para que Jesucristo sea conocido y amado por los que todavía no lo conocen y por aquellos que, por una razón u otra, perdieron la fe en Dios y en la Iglesia. 

Significado de amistad.

Al hablar de amistad, es entrar en un término que se utiliza con frecuencia y se practica por muchas personas. No existe ninguna persona sin amigos. Todos somos beneficiarios de la amistad de alguien. Generalmente, la amistad se puede entender como una relación afectiva que se puede establecer entre dos o más individuos, que se basa en los valores fundamentales como el amor, la lealtad, la solidaridad, la sinceridad y el compromiso, y que se cultiva con el trato asiduo y el interés recíproco a lo largo del tiempo. Varios santos y santas han reflexionado acerca del significado de la amistad. Santo Tomás asocia la amistad con la caridad. Según él, la caridad es la amistad entre Dios y el hombre. San Agustín es claro al decir que “no se puede conocer a nadie, excepto por medio de los amigos que tiene”. San Jerónimo enseña que “el querer lo que el amigo quiere y el no querer lo que no quiere, es un signo de verdadera amistad”. Por lo tanto, la amistad es fundamental en el crecimiento de la vida personal, familiar, social y eclesial.

La amistad, herramienta efectiva para el anuncio del evangelio

 

La evangelización es el anuncio de Jesucristo, Salvador del mundo, a los demás, sobre todo, a los que no lo conocen y a los que perdieron la fe en Él. Es anunciar a Jesucristo, prototipo de amor, y por eso, la evangelización está muy relacionada con la amistad. Quien anuncia a Jesucristo entabla siempre relaciones amistosas con las personas a las que evangelizan a través de encuentros personales, familiares y comunitarios. A lo largo de la historia de la Iglesia, comenzando con el propio Señor, el cristianismo se ha difundido principalmente a través de encuentros individuales que han contribuido al crecimiento de la fe.

En la Sagrada Escritura está muy evidente el tema de la amistad. En el Antiguo Testamento es importante tomar como ejemplo la amistad de David y Jonatán, el hijo de Saúl que era enemigo de David. El primer libro de Samuel (18:5) nos narra que después que David fue presentado a Saúl: "cuando había terminado de hablar con Saúl, el espíritu de Jonatán se unió al espíritu de David, y llegó a quererlo como a sí mismo". Después que Jonatán murió durante la batalla que le permitió a David reclamar el reino, David exclamó: "angustiado estoy por ti, Jonatán hermano mío! Con cuánta dulzura me trataste! Para mí tu cariño superó al amor de las mujeres"! (2 Sam 1:26).

Son incontables las evidencias de amistad en el ministerio salvífico de Jesús. De hecho, ninguno amó, ama y amará más que Él. Cuando inició su vida pública, llamó a los doce apóstoles (Marcos 3, 13-19), quienes fueron no sólo sus discípulos más cercanos sino también sus amigos, con quienes a pesar de que naturalmente tenían defectos, compartió al máximo posible en esta vida. Nuestro Señor mostró un amor incondicional por sus apóstoles, igual al que sentimos nosotros por nuestros propios amigos. A los tres más cercanos: Pedro, Santiago y Juan les permitió presenciar tanto su momento más glorioso durante la Transfiguración. Asimismo, el Señor brindó  la amistad a Marta, Maria y Lázaro. Inclusive, al enterarse de que Lázaro había muerto, le lloró y los judíos que estaban allí dijeron: “miren como lo amaba (Juan 11:36). La resurrección de Lázaro fue fruto de amor que le tenía.

Entre los Apóstoles vemos también muestras de amistad. Cuando reciben el llamado, desean ardientemente compartirlo con sus amigos. Andrés lleva a Pedro hacia Jesús. Felipe lleva a su amigo Nataniel y probablemente Juan lleva a su hermano Santiago. En este sentido, la amistad de uno con el otro se volvió un canal para que se encontraran con el Señor quien los escogió para ser sus apóstoles y discípulos.

La amistad en el apostolado

La iglesia es misionera por naturaleza y todos los bautizados están ontológicamente enviados para evangelizar. Para ello, la amistad es una clave para la nueva evangelización. No se puede hablar de una nueva evangelización sin tener en cuenta la importancia de la amistad en el anuncio de Jesucristo. La amistad del evangelizador empieza con el Señor y después con las personas. Ninguno puede ser evangelizador autentico sin la amistad con Jesucristo quien envía en su nombre a los misioneros de cada época. Quien evangeliza va en nombre del Señor, habla en nombre de Él y anuncia al Señor Jesús, la Buena Nueva para la humanidad. Por eso, no se puede anunciar a Jesús que no se conoce. Hay que conocerlo y siempre enamorarse de él para poder anunciarlo a los demás. Hoy más que nunca, los espacios vitales que requiere la amistad del evangelizador son los siguientes:

1.    Las personas alejadas de Dios y de la fe: Son los sujetos de la nueva evangelización. La amistad con ellos siempre ayuda a disipar las dudas que tienen acerca de Jesucristo y la Iglesia. El acercamiento de Jesucristo a Mateo el cobrador de impuestos siempre nos da la luz de cómo se puede acercar a los alejados de la fe (Mt 9,9-13). Jesús se acercó a él en la mesa de recaudación de impuestos, entró en su casa, y lo llamó para seguirle. El amor de Jesús a Mateo a pesar de su pasado tenebroso y pecaminoso, fue la razón de por qué lo llamó a seguirle. Asimismo la amistad con los alejados de la fe ayuda a que vuelvan a tener la confianza en la Iglesia, a sentir amados por Dios y eso ayuda a disipar las dudas que tal vez tenían sobre Dios y la Iglesia.

2.    La familia: La familia es otro areópago de la misión. La familia siempre es el núcleo de la sociedad y la Iglesia domestica. Es el núcleo de la sociedad porque de ella depende los nuevos ciudadanos que construirá la nueva sociedad y nueva patria deseadas por todos. La familia es la primera escuela del ser humano. Pues, de ningún lugar se puede recibir la mejor enseñanza que edifica a la persona integralmente que la familia. La crisis de la familia afecta a la sociedad y a la Iglesia. Asimismo, la familia es la Iglesia domestica, pues de ella depende el crecimiento de la fe de la Iglesia tanto particular como universal. Ella es la escuela de la fe porque tiene la misión de llevar la Buena Nueva, en primer lugar a sus hijos y a sus miembros, luego a los que están en su entorno e inclusive ir más allá de sus fronteras. La familia evangelizada es una luz en la sociedad porque sus miembros son ejemplos en la vivencia de los valores cristianos y así contribuyen a la construcción de una sociedad con mentalidad evangélica. Por eso, es muy significativo que el evangelizador tenga como prioridad la amistad pastoral con las familias, porque no se puede construir una comunidad de fe sin familias. La crisis de fe en las familias afecta la fe de las parroquias, diócesis y la Iglesia universal por general. Igualmente, la ausencia de valores en las familias afecta el presente y provenir de cualquier sociedad, pues ésta está construida sobre la familia como su fundamento.

3.   

La juventud y niñez: La amistad pastoral debe también tener como prioridad a los niños y jóvenes. Muchos niños y jóvenes vienen de familias fracturadas por la separación de sus padres. Algunos jóvenes y niños están inmersos en la mentalidad posmoderna que subraya siempre el ateísmo, el individualismo, la indiferencia, el relativismo y la liquidez de los valores. Eso ha causado la ausencia de valores cristianos sólidos en su crianza y ausencia de la fe en su crecimiento integral. La amistad con ellos sería una ocasión propicia para evangelizarlos, es decir, darles una propuesta diferente a su vida, que es Jesucristo, la Buena Nueva siempre para el hombre y la mujer de cada época.

4.    Amor a la periferia. Jesús en su ministerio publico solía decirles a sus apóstoles: “pasemos a la otra orilla” (Marcos 4, 35-41). La periferia en muchas veces es el lugar donde menos la gente quiere ir porque en ella vive en su mayoría los pobres y en ella es donde se encuentran realidades indeseables como drogadicción, prostitución, delincuencia, violencia, entre otros. La amistad con la periferia simboliza desprendimiento, amor a los pobres, amor a los lugares donde no se quiere ir, capacidad de romper las mentalidades excluyentes, entre otros. Jesús es el ejemplo de amor a la periferia. Ningún evangelizador puede amar a la periferia sin tener como ejemplo a Jesucristo. Él tuvo la opción preferencial por la periferia y ejerció su ministerio publico-evangelizador en lugares periféricos.

CONCLUSIÓN

La amistad es el tesoro más grande que tenemos como personas. La amistad rompe barreras de cada índole. Sin embargo, vivimos en un mundo donde se evidencian con frecuencia casos de odios, indiferencia entre familias, pueblos y naciones. El remedio de ello es la restauración de amistad tanto personal como social. Una amistad verdadera y sincera siempre restaura la confianza y convivencia pacífica entre personas, pueblos y naciones. Y más aún, es una herramienta efectiva para el anuncio del evangelio a cualquier generación, pues quien ama es confiada y se le abre la puerta para entrar.

 

 

 

 


domingo, 18 de julio de 2021

Ordenación diaconal del misionero de la Consolata en Buenaventura


El beato José Allamano, fundador de misioneros y misioneras de la Consolata solía decir: “la vocación misionera, un don de Dios” (Allamano, Así los quiero, p. 61). Es un don que el Señor regala a todos los bautizados, pero a cada uno le corresponde responder con libertad el llamado de Dios. Una de las maneras en que se manifiesta esa predilección de Dios es la ordenación tanto diaconal como sacerdotal, y la consagración religiosa. 

Para ello, el sábado, 17 de julio de 2021 fue un día especial tanto para la familia Consolata como para la Iglesia universal, pues se ordenó de diacono en la catedral de Buenaventura, Elías Dominick Libanda, un misionero de la Consolata oriundo de Tanzania, África. El diacono Elías Dominick llegó a la comunidad IMC de san Martín de Porres a finales del mes de enero del presente año, con el fin de insertarse en el contexto misionero de Buenaventura y para terminar sus estudios teológicos. Después fue destinado a Buenaventura desde donde recibió el diaconado por la imposición de las manos de monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de dicha Diocesis. El diacono Elías se ordenó junto con otros dos, es decir, el diacono Erlin Jesús Garces Angulo y el presbítero Jaminton Javier García Anizares, ambos de la Diocesis de Buenaventura. En su homilía, el obispo pidió a los neo-ordenados a que sean siempre misioneros con celo apostólico y características propias de Jesucristo: la predilección por los pobres y necesitados.

En la ceremonia de ordenación, participaron varios misioneros de la Consolata bajo la cabeza del padre Armando Olaya, superior de la Región Colombia. Después los misioneros de la Consolata junto con el nuevo diacono, fueron invitados al compartir en la parroquia san Martín de Porres, comunidad parroquial desde donde el Instituto hace presencia en la Diócesis de Buenaventura. En la parroquia san Martín de Porres, las pequeñas comunidades, los ministerios laicales, la pastoral afro de la Diócesis de Buenaventura, y los jóvenes recibieron al nuevo diacono con alegría y entusiasmo. 

Es importante notar que los misioneros de la Consolata llevan cuatro años en la Diócesis de Buenaventura. Son ellos quienes se encargan de la animación de la pastoral afro y la inculturación del Evangelio en la Diócesis, y del pastoreo de la parroquia de san Martín de Porres.

Al celebrar la ordenación del diacono Elías Dominick es un motivo para agradecerle al Señor por el don de la vocación misionera en la Iglesia. Por lo tanto, encomendamos al Señor su ministerio diaconal para que lo pueda ejercer con fidelidad al carisma Ad gentes que caracteriza siempre a los misioneros de la Consolata.

viernes, 9 de julio de 2021

Beato José Allamano y la Divina Providencia

La Divina Providencia es el cuidado que Dios consagra a toda la creación. Asimismo, se puede entenderla como las intervenciones divinas a través de las cuales las criaturas están guiadas a su fin. Eso significa que todo lo que Dios ha creado lo conserva y gobierna mediante su Providencia.

El tema de la Divina Providencia es muy evidente en la espiritualidad del beato José Allamano. No se puede hablar de él sin relacionarlo con la Divina Providencia. Él fue un ejemplo de la confianza total en la Divina Providencia porque ponía todo en las manos de Dios. Exhortaba con frecuencia a los misioneros y las misioneras de la Consolata a confiar totalmente en la Providencia del Señor. De esa manera hace entender que Dios acompaña a cada momento de nuestra vida y hace todo para el bien de la humanidad. Para ello, “no pongamos nuestra confianza en los medios humanos que poseemos: talento, fuerzas, virtudes, etc., o en los de los demás. Hagamos siempre lo que podamos de nuestra parte, después dejemos todo en las manos del Señor, sin temor” (Allamano, Así los quiero, p. 142).

La Confianza en Dios es conditio sine qua non para poder entender su Divina Providencia. Según el beato José Allamano, la confianza es  saber que Dios  acompaña siempre el proyecto diario del ser humano. Es saber que la vida no solo depende de nuestros esfuerzos humanos, capacidades intelectuales, riquezas adquiridas, entre otros, sino que, en gran parte, depende del cuidado amoroso de Dios quien hace llover a justos e injustos (Mateo 5,45). Por eso, la  confianza es “una confianza en la Divina Providencia, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida” (Así los quiero, p. 142). Nuestro compromiso es hacer lo que nos corresponde como discípulos misioneros de Jesucristo y dejar el resto en las manos del Señor sin ningún temor.

La misión, lugar de la Divina Providencia

La misión siempre es de Dios y Él es su principal protagonista. En toda su vida, el beato José Allamano hizo entender que la misión es obra magnífica de Dios, y depende totalmente de su Divina Providencia. Los discípulos misioneros del Señor son simples colaboradores quienes actúan de acuerdo a su santa voluntad. El beato José Allamano en calidad de padre y fundador de misioneros y misioneras de la Consolata, tenía que mantener los dos institutos misioneros empezando con la formación de sus miembros, hasta el sostenimiento material de misioneros y misioneras en lugares de misión. Sin embargo, nunca se inquietó de nada por esa gran responsabilidad, porque ponía toda su confianza puesta en la Divina Providencia. Al respecto afirmaba: “Yo no dudo de la Providencia. Sin esta confianza no podríamos seguir adelante. A veces llegamos a la noche y nos falta el dinero para pagar una factura que se vence. Y bien, al día siguiente el dinero llega y salda la deuda. Les aseguro que nunca dejé de dormir tranquilamente por este fastidio” (Allamano, Así los quiero, 142).

Así como tenía toda su confianza puesta completamente en el Señor, tambien el beato José Allamano confiaba en la poderosa intercesión de la virgen Consolata. Tenía claro que la Virgen Consolata era la verdadera Fundadora de los dos institutos y él simplemente era un instrumento que Dios puso para hacer realidad la fundación de los misioneros y las misioneras de la Consolata. Por esa convicción atribuía varias cosas a la obra del Señor gracias a la intercesión de la Consolata.  En incontables ocasiones hablaba de amor maternal de la Consolata al Instituto: “nuestra Madre muy tierna, que nos ama como la pupila de sus ojos, que pensó en nuestro Instituto, lo sostuvo en todos estos años material y espiritualmente, y siempre está lista para responder a nuestras necesidades” (Allamano, Así los quiero, 222).

Como cada madre cuida a sus hijos e hijas, así tambien La Consolata ha sostenido a los institutos fundados por el beato José Allamano. Decía él con respecto a eso: “todo lo que se hizo es obra de la Santísima Consolata. Ella hizo por este Instituto milagros cotidianos; hizo hablar a las piedras, llover dinero. En los momentos dolorosos, la Virgen intervino siempre de forma extraordinaria. (…) Por no hablar de las gracias que nos ha concedido a lo largo del año, incluso de orden temporal como el pan cotidiano. Si hasta eso le encargo a la Virgen” (Allamano, Así los quiero, 223).

El fundador de los misioneros y las misioneras de la Consolata confía bastante en la intercesión maternal de la virgen Consolata, de tal manera que, todo lo ponía bajo su cuidado. Sabía que Ella nunca dejaría de interceder por los misioneros y las misioneras de la Consolata, quienes anuncian con fervor el evangelio de su Divino Hijo, Jesucristo, nuestro Salvador. Por esa confianza en Ella, en varias ocasiones afirmaba: “nunca he perdido ni el sueño ni el apetito por los gastos enormes del Instituto y de las misiones. Digo a la Santísima Consolata: “¡ocúpate tú! ¡Si haces buena figura, eres tú!” (Así los quiero, 223).

Conclusión

“Quisiera que nuestros institutos en general, y ustedes en particular, tuvieran siempre esta gran confianza en Dios” (Así los quiero, 223). Esa es la gran exhortación del beato José Allamano a los misioneros y las misioneras de la Consolata. Con esto, nos ayuda a entender que la misión es obra de Dios y totalmente depende de su protagonismo y Divina Providencia. Sin embargo, nos recuerda que, aunque, Dios es el protagonista principal de la misión, a nosotros nos compete pensar y trabajar a favor de ella sin dejar de poner toda nuestra confianza en su Divina Providencia.

 

 

 

 

miércoles, 23 de junio de 2021

Celebración de la fiesta de La Consolata en Buenaventura

Cada vez que celebramos la fiesta de nuestra Señora de la Consolata tal vez el beato José Allamano diría a los misioneros y las misioneras de la Consolata este mensaje: “Para nosotros, hijos e hijas predilectos de la Consolata, ¿es importante esta fiesta? ¡Es todo! No, no quiero decirles que deben prepararse; estoy seguro de que todos están bien dispuestos para (…) celebrar con entusiasmo la fiesta. ¡El corazón nos dice lo que hay que hacer por una madre! Por lo tanto, pongamos empeño para rendirle honor!” (Así los quiero, p. 224).  

Para los misioneros y las misioneras de la Consolata, el 20 de junio es un día especial, pues es la celebración de la fiesta más importante del Instituto, es decir, la fiesta de la Consolata, patrona de misioneros y misioneras de la Consolata. En la comunidad local de Buenaventura, la fiesta fue preparada espiritualmente con la novena animada por las pequeñas comunidades de la parroquia san Martín de Porres. En la novena se reflexionó mucho sobre los rostros sufrientes de la Consolación, debido a las situaciones difíciles que actualmente le atraviesan a Colombia y al mundo entero. Colombia se encuentra en un momento difícil de la pandemia de covid-19 y al mismo tiempo, el país todavía se recupera de los efectos causados por el paro nacional. En la parroquia de san Martín de Porres, la novena fue un momento importante para orar por la salud de los enfermos de covid-19, la paz de Buenaventura y de todo el Pacifico colombiano debido a la violencia que últimamente se ha experimentado.

Como dice el beato Jose Allamano: “si celebramos con intensidad de amor todas las fiestas de la Virgen, con cuanta más razón ésta que es nuestra fiesta, es decir nos pertenece de modo particular” (Así los quiero, p. 224). Es decir, la fiesta de la Consolata debe celebrarse con más dignad que cualquiera.  Para ello, en la parroquia de san Martín de Porres la fiesta de la Consolata fue celebrada al estilo afro. Se celebró la misa inculturada para resaltar el dialogo entre la fe y la cultura afrocolombiana. Participaron las pequeñas comunidades, los ministerios parroquiales y la feligresía en general. La misa fue celebrada por el padre Leovilgildo Carlos Ussene IMC, quien resaltó el papel de la Virgen Consolata en el anuncio de Jesucristo a la humanidad.  

Es importante notar que los misioneros de la Consolata ya llevan cuatro años en Buenaventura. La comunidad local de la parroquia de san Martín de Porres está compuesta por tres misioneros: dos sacerdotes y un seminarista. Nuestra misión consoladora en Buenaventura es la animación de la pastoral afrocolombiana de la Diócesis y la misión Ad Gentes en la parroquia san Martín de Porres. Que nuestra Señora de la Consolata siga consolando a Buenaventura y al resto del Pacifico colombiano.

 

 

 

                                                                                               

miércoles, 2 de junio de 2021

La realidad que se vive en Buenaventura

Buenaventura es un municipio que se encuentra en la costa pacífica colombiana. Es un municipio netamente afro y está caracterizado por la alegría y acogida de su gente. Sin embargo, a partir de 30 de diciembre de 2020, la situación en Buenaventura cambió drásticamente. Ese día, se experimentó simultáneamente en todo el casco urbano el asesinato de 15 personas en su mayoría jóvenes. Desde ese entonces, las cosas no volvieron a ser iguales en cuanto la convivencia pacífica en los barrios. En algunos barrios se acabó la vida social, pues muchas personas no volvieron a reunirse con nadie por el miedo a las bandas criminales que se han adueñado del control de las calles. Cada vez más la gente se restringe de moverse de un barrio al otro, sobre todo en la noche. Asi que, la realidad desafiante que se vive en Buenaventura, se puede entender desde los siguientes aspectos que describo a continuación: 

La violencia

La violencia es el desafío más grande que aqueja a Buenaventura. La violencia en Buenaventura se le atribuye a estas razones: la primera razón es la presencia en Buenaventura del puerto más grande de Colombia y el segundo factor es la proliferación de las bandas criminales en los barrios.           El puerto de Buenaventura es muy estratégico debido a su cercanía a Panamá, y por estar ubicado al océano pacifico, es una ruta hacia los puertos de Canadá, Estados Unidos, Japón, China, entre otros. Eso hace que sea un lugar muy apetecible para los carteles de narcotráfico que siempre usan la violencia para permitir el paso de drogas hacia otros destinos.

La violencia tambien está muy asociada con la presencia de las bandas criminales en la mayoría de los barrios. Las bandas criminales están auspiciadas por los agentes de narcotráfico cuyo motivo es infundir el miedo a la población para que las drogas ilícitas puedan tener acceso al puerto sin ningún impedimento. La violencia ha causado incontables casos de muerte de muchas personas, sobre todo, a los jóvenes y ha causado el sufrimiento de numerosas familias por la desaparición de sus miembros. Solo en este año 2021 que apenas lleva cinco meses, se ha registrado 89 casos de personas asesinadas. Es un número mucho más mayor que el de 2020, pues en ese año se registraron en Buenaventura 76 casos de personas asesinadas. Un hecho lamentable es que la mayoría de las víctimas de violencia son jóvenes y niños entre 10-35 años. Los barrios más afectados de esta realidad son: Gamboa, Juan XXIII, Urbanización san Buenaventura, san Luis, Cascajal, Miraflores, La Carmelita, Urbanización san Buenaventura, entre otros. Por la violencia, en algunos barrios la gente está restringida de pasar de un barrio al otro por la presencia de fronteras  invisibles.

La violencia ha dejado muchas secuelas negativas en la sociedad bonaverense tales como odios, rencores, desconfianza y resentimientos. Ha dejado una generación de niños y jóvenes huérfanos, bien sea por el asesinato de sus padres o por su desaparición. La violencia ha ahuyentado a los comerciantes y de esa manera paraliza la lucha contra la pobreza de muchas personas. La violencia ha roto los valores ancestrales del pueblo como el respecto a los mayores, el trabajo comunitario, la solidaridad, entre otros.

Efectos del paro nacional

El paro nacional que empezó como un rechazo de la reforma tributaria, la reforma de salud, y la reivindicación de varios derechos, se convirtió en una pesadilla para el pueblo de Buenaventura y todo el pacifico colombiano. Unos pocos días después de su inicio, empezaron a escasear los productos de primera necesidad para la sobrevivencia diaria de las familias. Desde que empezó el paro nacional, se cortó el gas natural  en Buenaventura, y tampoco pudieron entrar los cilindros de gas desde otras ciudades de Colombia. La gente fue obligada a cocinar con leña. Asimismo, se escasearon los alimentos por los bloqueos que se presentaron en diferentes lugares del país que no permitieron la entrada de comida a Buenaventura. La comida se volvió muy cara y la mayoría de los pobres les tocó aguantar el hambre por la escasez de alimentos y la exageración de los precios de comida en los días de paro.

El sector de salud estuvo muy afectado por el paro. El paro nacional ocasionó la escasez de medicamentos y oxigeno, y consecuentemente, varios pacientes murieron en el único  hospital de Buenaventura, Luis Ablanque de la Plata y en las clínicas por la falta de los mismos. La razón de esas escaseces fue la restricción de la movilidad principalmente por los constantes bloqueos, tanto de Buenaventura hacia el interior del país, como del interior del país hacia Buenaventura. Quiere decir, los innumerables  bloqueos en la via hicieron imposible salir de Buenaventura hacia otras ciudades o entrar a Buenaventura desde otros lugares del país.

Los efectos del paro nacional no únicamente afectaron a la población bonaverense, sino el resto del pacifico colombiano. Lo que le pasa a Buenaventura, afecta a Tumaco, Guapi, López de Micay, Puerto Merizalde, Timbiqui, Quibdó, Istmina, Yurumanqui, entre otros, pues Buenaventura es considerada la capital de todo el pacifico colombiano. La gran mayoría de los pueblos del pacifico hacen sus compras y ventas en Buenaventura y reciben los servicios médicos en la misma ciudad. Asi que, el dolor de Buenaventura se siente en el resto del pacifico colombiano por la relación ancestral que hay entre esos pueblos.

La pobreza

La pobreza es una realidad que ha golpeado enormemente a Buenaventura. Ha desfigurado bastante la imagen de la belleza de los pobladores del bello puerto del mar. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), existe en Buenaventura la tasa de desempleo de 62% y el 68 de la población es pobre. Eso quiere decir, que la mayoría de la gente de Buenaventura vive en condiciones de pobreza.

Varias son las razones que contribuyen a la pobreza extrema en Buenaventura. Muchos economistas, académicos, agentes de derechos humanos, entre otros, reconocen que el abandono estatal es la causa principal de la pobreza en Buenaventura. El estado colombiano históricamente no ha prestado mucha atención a la gente de Buenaventura y a la población afro de la costa pacífica. El estado no ha invertido mucho en el desarrollo humano y social de la población bonaverense. Son pocas las personas con empleo digno, pues la gran mayoría sobrevive de rebusque con empleos informales. La población alrededor de los ríos y océano pacifico se alimenta y sobrevive con la pesca. Son muchas las personas que no tienen casas dignas. De hecho, muchas familias se albergan en palafitos llenos de condiciones infrahumanas. Varios jóvenes no han tenido la oportunidad de ingresarse a la formación universitaria. De hecho, la tasa de analfabetismo en Buenaventura es de 14%.

La violencia es otro causante de la pobreza en Buenaventura. Casi en todos los barrios de Buenaventura, se registra la presencia de bandas criminales que son los agentes de la extorsión de comerciantes y de micro-trafico de drogas hacia el resto del pacifico colombiano. Las bandas criminales siempre han ocasionado el desplazamiento de las personas y han hecho que los micro-negocios se quebraran, especialmente de aquellos que resisten de pagar la vacuna (extorsión) que ellos imponen a cada negocio.

La iglesia ante la realidad de Buenaventura

La iglesia siempre ha sido la voz del pueblo de Buenaventura, igual para todo el pacifico colombiano. Todos los obispos que han servido en Buenaventura, desde monseñor Gerardo Valencia hasta el actual obispo, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, han sido voces proféticas a favor del pueblo bonaverense. La iglesia ha denunciado fuertemente las injusticias, asesinatos, robos, desplazamiento forzoso, corrupción, abandono estatal, entre otros. A raíz de eso, casi todos los obispos han sido víctimas de amenazas de muerte. Por ejemplo, el primer obispo de la Diócesis, monseñor Gerardo Valencia fue víctima de fuertes amenazas contra su vida, igual a monseñor Hector Epalza Quintero y el actual obispo Rubén Darío Jaramillo Montoya. La mayoría de las amenazas vienen de las bandas criminales y los agentes de narcotráfico. Siempre amenazan la voz de quienes hablan en nombre del pueblo especialmente los pobres y oprimidos.

A través de la obra evangelizadora de sacerdotes y religiosos, la iglesia siempre está presente en los barrios y lugares donde tal vez ninguna otra institución del estado tiene presencia. De esa manera, ofrece a la gente el acompañamiento y la consolación a través del proceso evangelizador.

Conclusión

Aunque hay muchos desafíos en Buenaventura relacionados con la  violencia, pobreza, salud, movilidad, paro nacional, entre otros, hay también mucha esperanza de un mundo mejor. La esperanza se manifiesta a diario a través de acciones concretas de hombres y mujeres que sueñan para que todo se mejore. Últimamente muchos jóvenes han salido a las calles a protestar y reivindicar sus propios derechos y los de su pueblo. Asimismo, en incontables ocasiones la comunidad general a través del paro cívico ha salido a las calles a protestar y rechazar el olvido histórico al que el estado le ha sometido. La iglesia desde su misión profética no ha cesado de denunciar todas las injusticias que se experimentan en Buenaventura. El Gobierno Nacional a través del Ministerio del Interior ha firmado varios acuerdos con el paro cívico de Buenaventura y la alcaldía distrital con el fin de mejorar la realidad de Buenaventura. Todo eso da esperanza de un futuro mejor para Buenaventura y todo el pacifico colombiano.