El beato José Allamano,
fundador de misioneros y misioneras de la Consolata solía decir: “la vocación misionera,
un don de Dios” (Allamano, Así los quiero, p. 61). Es un don que el Señor
regala a todos los bautizados, pero a cada uno le corresponde responder con
libertad el llamado de Dios. Una de las maneras en que se manifiesta esa predilección
de Dios es la ordenación tanto diaconal como sacerdotal, y la consagración religiosa.
Para ello, el sábado, 17
de julio de 2021 fue un día especial tanto para la familia Consolata como para
la Iglesia universal, pues se ordenó de diacono en la catedral de Buenaventura,
Elías Dominick Libanda, un misionero de la Consolata oriundo de Tanzania, África.
El diacono Elías Dominick llegó a la comunidad IMC de san Martín de Porres a
finales del mes de enero del presente año, con el fin de insertarse en el
contexto misionero de Buenaventura y para terminar sus estudios teológicos. Después
fue destinado a Buenaventura desde donde recibió el diaconado por la imposición
de las manos de monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de dicha
Diocesis. El diacono Elías se ordenó junto con otros dos, es decir, el diacono
Erlin Jesús Garces Angulo y el presbítero Jaminton Javier García Anizares,
ambos de la Diocesis de Buenaventura. En su homilía, el obispo pidió a los
neo-ordenados a que sean siempre misioneros con celo apostólico y características
propias de Jesucristo: la predilección por los pobres y necesitados.
En la ceremonia de
ordenación, participaron varios misioneros de la Consolata bajo la cabeza del
padre Armando Olaya, superior de la Región Colombia. Después los misioneros de
la Consolata junto con el nuevo diacono, fueron invitados al compartir en la parroquia
san Martín de Porres, comunidad parroquial desde donde el Instituto hace
presencia en la Diócesis de Buenaventura. En la parroquia san Martín de Porres,
las pequeñas comunidades, los ministerios laicales, la pastoral afro de la
Diócesis de Buenaventura, y los jóvenes recibieron al nuevo diacono con alegría
y entusiasmo.
Es importante notar que los
misioneros de la Consolata llevan cuatro años en la Diócesis de Buenaventura.
Son ellos quienes se encargan de la animación de la pastoral afro y la
inculturación del Evangelio en la Diócesis, y del pastoreo de la parroquia de
san Martín de Porres.
Al celebrar la ordenación
del diacono Elías Dominick es un motivo para agradecerle al Señor por el don de
la vocación misionera en la Iglesia. Por lo tanto, encomendamos al Señor su ministerio
diaconal para que lo pueda ejercer con fidelidad al carisma Ad gentes que caracteriza siempre a los
misioneros de la Consolata.
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