Al celebrar la ordenación
del diacono Elías Dominick es un motivo para agradecerle al Señor por el don de
la vocación misionera en la Iglesia. Por lo tanto, encomendamos al Señor su ministerio
diaconal para que lo pueda ejercer con fidelidad al carisma Ad gentes que caracteriza siempre a los
misioneros de la Consolata.
Por el amor de Dios fuimos salvados. Dios por su infinito amor nos mandó a su Hijo, quien vivió entre nosotros para salvarnos. Por lo tanto, la salvación del ser humano traída por Jesucristo, nació por la iniciativa amorosa y misericordiosa de Dios.
![]() | Ssimbwa Lawrence es presbítero misionero de la Consolata; actualmente trabaja en Colombia. |
domingo, 18 de julio de 2021
Ordenación diaconal del misionero de la Consolata en Buenaventura
viernes, 9 de julio de 2021
Beato José Allamano y la Divina Providencia
La Divina Providencia es el cuidado que Dios consagra a toda la creación. Asimismo, se puede entenderla como las intervenciones divinas a través de las cuales las criaturas están guiadas a su fin. Eso significa que todo lo que Dios ha creado lo conserva y gobierna mediante su Providencia.
El tema de la Divina Providencia es muy evidente en la espiritualidad del beato José Allamano. No se puede hablar de él sin relacionarlo con la Divina Providencia. Él fue un ejemplo de la confianza total en la Divina Providencia porque ponía todo en las manos de Dios. Exhortaba con frecuencia a los misioneros y las misioneras de la Consolata a confiar totalmente en la Providencia del Señor. De esa manera hace entender que Dios acompaña a cada momento de nuestra vida y hace todo para el bien de la humanidad. Para ello, “no pongamos nuestra confianza en los medios humanos que poseemos: talento, fuerzas, virtudes, etc., o en los de los demás. Hagamos siempre lo que podamos de nuestra parte, después dejemos todo en las manos del Señor, sin temor” (Allamano, Así los quiero, p. 142).
La Confianza en Dios es conditio sine qua non para poder entender su Divina Providencia. Según el beato José Allamano, la confianza es saber que Dios acompaña siempre el proyecto diario del ser humano. Es saber que la vida no solo depende de nuestros esfuerzos humanos, capacidades intelectuales, riquezas adquiridas, entre otros, sino que, en gran parte, depende del cuidado amoroso de Dios quien hace llover a justos e injustos (Mateo 5,45). Por eso, la confianza es “una confianza en la Divina Providencia, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida” (Así los quiero, p. 142). Nuestro compromiso es hacer lo que nos corresponde como discípulos misioneros de Jesucristo y dejar el resto en las manos del Señor sin ningún temor.
La misión, lugar de la Divina Providencia
La misión siempre es de Dios y Él es su principal protagonista. En toda su vida, el beato José Allamano hizo entender que la misión es obra magnífica de Dios, y depende totalmente de su Divina Providencia. Los discípulos misioneros del Señor son simples colaboradores quienes actúan de acuerdo a su santa voluntad. El beato José Allamano en calidad de padre y fundador de misioneros y misioneras de la Consolata, tenía que mantener los dos institutos misioneros empezando con la formación de sus miembros, hasta el sostenimiento material de misioneros y misioneras en lugares de misión. Sin embargo, nunca se inquietó de nada por esa gran responsabilidad, porque ponía toda su confianza puesta en la Divina Providencia. Al respecto afirmaba: “Yo no dudo de la Providencia. Sin esta confianza no podríamos seguir adelante. A veces llegamos a la noche y nos falta el dinero para pagar una factura que se vence. Y bien, al día siguiente el dinero llega y salda la deuda. Les aseguro que nunca dejé de dormir tranquilamente por este fastidio” (Allamano, Así los quiero, 142).
Así como tenía toda su confianza puesta completamente en el Señor, tambien el beato José Allamano confiaba en la poderosa intercesión de la virgen Consolata. Tenía claro que la Virgen Consolata era la verdadera Fundadora de los dos institutos y él simplemente era un instrumento que Dios puso para hacer realidad la fundación de los misioneros y las misioneras de la Consolata. Por esa convicción atribuía varias cosas a la obra del Señor gracias a la intercesión de la Consolata. En incontables ocasiones hablaba de amor maternal de la Consolata al Instituto: “nuestra Madre muy tierna, que nos ama como la pupila de sus ojos, que pensó en nuestro Instituto, lo sostuvo en todos estos años material y espiritualmente, y siempre está lista para responder a nuestras necesidades” (Allamano, Así los quiero, 222).
Como cada madre cuida a sus hijos e hijas, así tambien La Consolata ha sostenido a los institutos fundados por el beato José Allamano. Decía él con respecto a eso: “todo lo que se hizo es obra de la Santísima Consolata. Ella hizo por este Instituto milagros cotidianos; hizo hablar a las piedras, llover dinero. En los momentos dolorosos, la Virgen intervino siempre de forma extraordinaria. (…) Por no hablar de las gracias que nos ha concedido a lo largo del año, incluso de orden temporal como el pan cotidiano. Si hasta eso le encargo a la Virgen” (Allamano, Así los quiero, 223).
El fundador de los misioneros y las misioneras de la Consolata confía bastante en la intercesión maternal de la virgen Consolata, de tal manera que, todo lo ponía bajo su cuidado. Sabía que Ella nunca dejaría de interceder por los misioneros y las misioneras de la Consolata, quienes anuncian con fervor el evangelio de su Divino Hijo, Jesucristo, nuestro Salvador. Por esa confianza en Ella, en varias ocasiones afirmaba: “nunca he perdido ni el sueño ni el apetito por los gastos enormes del Instituto y de las misiones. Digo a la Santísima Consolata: “¡ocúpate tú! ¡Si haces buena figura, eres tú!” (Así los quiero, 223).
Conclusión
“Quisiera que nuestros
institutos en general, y ustedes en particular, tuvieran siempre esta gran
confianza en Dios” (Así los quiero, 223). Esa es la gran exhortación del beato
José Allamano a los misioneros y las misioneras de la Consolata. Con esto, nos ayuda
a entender que la misión es obra de Dios y totalmente depende de su
protagonismo y Divina Providencia. Sin embargo, nos recuerda que, aunque, Dios
es el protagonista principal de la misión, a nosotros nos compete pensar y
trabajar a favor de ella sin dejar de poner toda nuestra confianza en su Divina
Providencia.
miércoles, 23 de junio de 2021
Celebración de la fiesta de La Consolata en Buenaventura
Cada vez que celebramos la fiesta de nuestra Señora de la Consolata tal vez el beato José Allamano diría a los misioneros y las misioneras de la Consolata este mensaje: “Para nosotros, hijos e hijas predilectos de la Consolata, ¿es importante esta fiesta? ¡Es todo! No, no quiero decirles que deben prepararse; estoy seguro de que todos están bien dispuestos para (…) celebrar con entusiasmo la fiesta. ¡El corazón nos dice lo que hay que hacer por una madre! Por lo tanto, pongamos empeño para rendirle honor!” (Así los quiero, p. 224).
Para los misioneros y las misioneras de la Consolata, el 20 de junio es un día especial, pues es la celebración de la fiesta más importante del Instituto, es decir, la fiesta de la Consolata, patrona de misioneros y misioneras de la Consolata. En la comunidad local de Buenaventura, la fiesta fue preparada espiritualmente con la novena animada por las pequeñas comunidades de la parroquia san Martín de Porres. En la novena se reflexionó mucho sobre los rostros sufrientes de la Consolación, debido a las situaciones difíciles que actualmente le atraviesan a Colombia y al mundo entero. Colombia se encuentra en un momento difícil de la pandemia de covid-19 y al mismo tiempo, el país todavía se recupera de los efectos causados por el paro nacional. En la parroquia de san Martín de Porres, la novena fue un momento importante para orar por la salud de los enfermos de covid-19, la paz de Buenaventura y de todo el Pacifico colombiano debido a la violencia que últimamente se ha experimentado.
Como dice el beato Jose Allamano: “si celebramos con intensidad de amor todas las fiestas de la Virgen, con cuanta más razón ésta que es nuestra fiesta, es decir nos pertenece de modo particular” (Así los quiero, p. 224). Es decir, la fiesta de la Consolata debe celebrarse con más dignad que cualquiera. Para ello, en la parroquia de san Martín de Porres la fiesta de la Consolata fue celebrada al estilo afro. Se celebró la misa inculturada para resaltar el dialogo entre la fe y la cultura afrocolombiana. Participaron las pequeñas comunidades, los ministerios parroquiales y la feligresía en general. La misa fue celebrada por el padre Leovilgildo Carlos Ussene IMC, quien resaltó el papel de la Virgen Consolata en el anuncio de Jesucristo a la humanidad.
Es importante notar que los misioneros de la Consolata ya llevan cuatro años en Buenaventura. La comunidad local de la parroquia de san Martín de Porres está compuesta por tres misioneros: dos sacerdotes y un seminarista. Nuestra misión consoladora en Buenaventura es la animación de la pastoral afrocolombiana de la Diócesis y la misión Ad Gentes en la parroquia san Martín de Porres. Que nuestra Señora de la Consolata siga consolando a Buenaventura y al resto del Pacifico colombiano.
miércoles, 2 de junio de 2021
La realidad que se vive en Buenaventura
Buenaventura es un
municipio que se encuentra en la costa pacífica colombiana. Es un municipio
netamente afro y está caracterizado por la alegría y acogida de su gente. Sin
embargo, a partir de 30 de diciembre de 2020, la situación en Buenaventura
cambió drásticamente. Ese día, se experimentó simultáneamente en todo el casco
urbano el asesinato de 15 personas en su mayoría jóvenes. Desde ese entonces,
las cosas no volvieron a ser iguales en cuanto la convivencia pacífica en los
barrios. En algunos barrios se acabó la vida social, pues muchas personas no volvieron
a reunirse con nadie por el miedo a las bandas criminales que se han adueñado del
control de las calles. Cada vez más la gente se restringe de moverse de un
barrio al otro, sobre todo en la noche. Asi que, la realidad desafiante que se
vive en Buenaventura, se puede entender desde los siguientes aspectos que
describo a continuación:
La violencia
La violencia es el desafío más grande que aqueja a Buenaventura. La violencia en Buenaventura se le atribuye a estas razones: la primera razón es la presencia en Buenaventura del puerto más grande de Colombia y el segundo factor es la proliferación de las bandas criminales en los barrios. El puerto de Buenaventura es muy estratégico debido a su cercanía a Panamá, y por estar ubicado al océano pacifico, es una ruta hacia los puertos de Canadá, Estados Unidos, Japón, China, entre otros. Eso hace que sea un lugar muy apetecible para los carteles de narcotráfico que siempre usan la violencia para permitir el paso de drogas hacia otros destinos.
La violencia tambien está muy asociada con la presencia de las bandas criminales en la mayoría de los barrios. Las bandas criminales están auspiciadas por los agentes de narcotráfico cuyo motivo es infundir el miedo a la población para que las drogas ilícitas puedan tener acceso al puerto sin ningún impedimento. La violencia ha causado incontables casos de muerte de muchas personas, sobre todo, a los jóvenes y ha causado el sufrimiento de numerosas familias por la desaparición de sus miembros. Solo en este año 2021 que apenas lleva cinco meses, se ha registrado 89 casos de personas asesinadas. Es un número mucho más mayor que el de 2020, pues en ese año se registraron en Buenaventura 76 casos de personas asesinadas. Un hecho lamentable es que la mayoría de las víctimas de violencia son jóvenes y niños entre 10-35 años. Los barrios más afectados de esta realidad son: Gamboa, Juan XXIII, Urbanización san Buenaventura, san Luis, Cascajal, Miraflores, La Carmelita, Urbanización san Buenaventura, entre otros. Por la violencia, en algunos barrios la gente está restringida de pasar de un barrio al otro por la presencia de fronteras invisibles.
La violencia ha dejado muchas secuelas negativas en la sociedad bonaverense tales como odios, rencores, desconfianza y resentimientos. Ha dejado una generación de niños y jóvenes huérfanos, bien sea por el asesinato de sus padres o por su desaparición. La violencia ha ahuyentado a los comerciantes y de esa manera paraliza la lucha contra la pobreza de muchas personas. La violencia ha roto los valores ancestrales del pueblo como el respecto a los mayores, el trabajo comunitario, la solidaridad, entre otros.
Efectos del paro nacional
El paro nacional que empezó como un rechazo de la reforma tributaria, la reforma de salud, y la reivindicación de varios derechos, se convirtió en una pesadilla para el pueblo de Buenaventura y todo el pacifico colombiano. Unos pocos días después de su inicio, empezaron a escasear los productos de primera necesidad para la sobrevivencia diaria de las familias. Desde que empezó el paro nacional, se cortó el gas natural en Buenaventura, y tampoco pudieron entrar los cilindros de gas desde otras ciudades de Colombia. La gente fue obligada a cocinar con leña. Asimismo, se escasearon los alimentos por los bloqueos que se presentaron en diferentes lugares del país que no permitieron la entrada de comida a Buenaventura. La comida se volvió muy cara y la mayoría de los pobres les tocó aguantar el hambre por la escasez de alimentos y la exageración de los precios de comida en los días de paro.
El sector de salud estuvo muy afectado por el paro. El paro nacional ocasionó la escasez de medicamentos y oxigeno, y consecuentemente, varios pacientes murieron en el único hospital de Buenaventura, Luis Ablanque de la Plata y en las clínicas por la falta de los mismos. La razón de esas escaseces fue la restricción de la movilidad principalmente por los constantes bloqueos, tanto de Buenaventura hacia el interior del país, como del interior del país hacia Buenaventura. Quiere decir, los innumerables bloqueos en la via hicieron imposible salir de Buenaventura hacia otras ciudades o entrar a Buenaventura desde otros lugares del país.
Los efectos del paro nacional no únicamente afectaron a la población bonaverense, sino el resto del pacifico colombiano. Lo que le pasa a Buenaventura, afecta a Tumaco, Guapi, López de Micay, Puerto Merizalde, Timbiqui, Quibdó, Istmina, Yurumanqui, entre otros, pues Buenaventura es considerada la capital de todo el pacifico colombiano. La gran mayoría de los pueblos del pacifico hacen sus compras y ventas en Buenaventura y reciben los servicios médicos en la misma ciudad. Asi que, el dolor de Buenaventura se siente en el resto del pacifico colombiano por la relación ancestral que hay entre esos pueblos.
La pobreza
La pobreza es una realidad que ha golpeado enormemente a Buenaventura. Ha desfigurado bastante la imagen de la belleza de los pobladores del bello puerto del mar. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), existe en Buenaventura la tasa de desempleo de 62% y el 68 de la población es pobre. Eso quiere decir, que la mayoría de la gente de Buenaventura vive en condiciones de pobreza.
Varias son las razones que contribuyen a la pobreza extrema en Buenaventura. Muchos economistas, académicos, agentes de derechos humanos, entre otros, reconocen que el abandono estatal es la causa principal de la pobreza en Buenaventura. El estado colombiano históricamente no ha prestado mucha atención a la gente de Buenaventura y a la población afro de la costa pacífica. El estado no ha invertido mucho en el desarrollo humano y social de la población bonaverense. Son pocas las personas con empleo digno, pues la gran mayoría sobrevive de rebusque con empleos informales. La población alrededor de los ríos y océano pacifico se alimenta y sobrevive con la pesca. Son muchas las personas que no tienen casas dignas. De hecho, muchas familias se albergan en palafitos llenos de condiciones infrahumanas. Varios jóvenes no han tenido la oportunidad de ingresarse a la formación universitaria. De hecho, la tasa de analfabetismo en Buenaventura es de 14%.
La violencia es otro causante de la pobreza en Buenaventura. Casi en todos los barrios de Buenaventura, se registra la presencia de bandas criminales que son los agentes de la extorsión de comerciantes y de micro-trafico de drogas hacia el resto del pacifico colombiano. Las bandas criminales siempre han ocasionado el desplazamiento de las personas y han hecho que los micro-negocios se quebraran, especialmente de aquellos que resisten de pagar la vacuna (extorsión) que ellos imponen a cada negocio.
La iglesia ante la realidad de Buenaventura
La iglesia siempre ha sido la voz del pueblo de Buenaventura, igual para todo el pacifico colombiano. Todos los obispos que han servido en Buenaventura, desde monseñor Gerardo Valencia hasta el actual obispo, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, han sido voces proféticas a favor del pueblo bonaverense. La iglesia ha denunciado fuertemente las injusticias, asesinatos, robos, desplazamiento forzoso, corrupción, abandono estatal, entre otros. A raíz de eso, casi todos los obispos han sido víctimas de amenazas de muerte. Por ejemplo, el primer obispo de la Diócesis, monseñor Gerardo Valencia fue víctima de fuertes amenazas contra su vida, igual a monseñor Hector Epalza Quintero y el actual obispo Rubén Darío Jaramillo Montoya. La mayoría de las amenazas vienen de las bandas criminales y los agentes de narcotráfico. Siempre amenazan la voz de quienes hablan en nombre del pueblo especialmente los pobres y oprimidos.
A través de la obra evangelizadora de sacerdotes y religiosos, la iglesia siempre está presente en los barrios y lugares donde tal vez ninguna otra institución del estado tiene presencia. De esa manera, ofrece a la gente el acompañamiento y la consolación a través del proceso evangelizador.
Conclusión
Aunque hay muchos
desafíos en Buenaventura relacionados con la
violencia, pobreza, salud, movilidad, paro nacional, entre otros, hay
también mucha esperanza de un mundo mejor. La esperanza se manifiesta a diario
a través de acciones concretas de hombres y mujeres que sueñan para que todo se
mejore. Últimamente muchos jóvenes han salido a las calles a protestar y
reivindicar sus propios derechos y los de su pueblo. Asimismo, en incontables
ocasiones la comunidad general a través del paro cívico ha salido a las calles
a protestar y rechazar el olvido histórico al que el estado le ha sometido. La
iglesia desde su misión profética no ha cesado de denunciar todas las
injusticias que se experimentan en Buenaventura. El Gobierno Nacional a través
del Ministerio del Interior ha firmado varios acuerdos con el paro cívico de
Buenaventura y la alcaldía distrital con el fin de mejorar la realidad de
Buenaventura. Todo eso da esperanza de un futuro mejor para Buenaventura y todo
el pacifico colombiano.
viernes, 21 de mayo de 2021
El Día de la afrocolombianidad
Vale notar que, cuando hablamos de la afrocolombianidad nos referimos a la contribución política, económica, académica, social, entre otros, del pueblo afrocolombiano a la construcción de la colombianidad. No podemos hablar de la colombianidad sin la afrocolombianidad, pues la contribución de ésta es de valor inestimable en la construcción de la historia de Colombia como nación. Para ello, al celebrar el día de la afrocolombianidad, es importante tener presente los siguientes aspectos:
El día de la afrocolombianidad es la celebración de un
acontecimiento histórico. La
historia siempre nos hace ver los acontecimientos y hechos vividos por una
persona, un pueblo y una nación desde el pasado hasta el presente. Aunque la
historia del pueblo afrocolombiano no empieza el 21 de mayo de 1821, esa fecha
es muy significativa. No es un secreto que el 21 de mayo de 1821 marcó el fin,
por menos, de la servidumbre de los africanos esclavizados en Colombia que
inició probablemente desde 1525 (fecha probable de la llegada de los primeros
esclavizados a Nuevo Reino de Granada) hasta 1821. Ese acontecimiento nos hace
apreciar la valentía y los esfuerzos de muchos ancestros y ancestras que
lucharon hasta derramar su sangre para que se diera la abolición de la
esclavitud en Colombia, hecho que se dio el 21 de mayo de 1821 por el decreto
del presidente José Hilario López. Así que, al celebrar el día de la
afrocolombianidad, vale la pena recordar la contribución de los palenqueros y
los cimarrones cuya entrega, sacrificio y luchas repercutieron en la liberación
posterior de del pueblo afrocolombiano.
El día de la afrocolombianidad tiene que ver con la celebración de la herencia africana en Colombia. Al celebrar el día de la afrocolombianidad, no se puede perder de vista la herencia que el pueblo afro comparte, es decir, la herencia africana. Es la herencia que constituye, en gran parte, la identidad propia del pueblo afrocolombiano. Es importante notar que a través de la resolución 0740 de 2011, el Gobierno de Colombia por medio del Ministerio de Cultura decretó el mes de mayo como mes de la Herencia Africana. Este suceso fue promovido para visibilizar y revalorizar la participación de las comunidades afro en la sociedad colombiana, su aporte en la construcción de la Nación colombiana, sus expresiones y manifestaciones de diversidad cultural y social, entre otros. La herencia africana es una fuerza que hace que se luche por el presente y el futuro del pueblo afrocolombiano.
El 21 de mayo es para celebrar la identidad afrocolombiana. El 21 de mayo es una ocasión para elogiar la identidad afrocolombiana en todos los aspectos: cultural, académica, política, social, territorial, etc. Esa identidad, por una parte, tiene raíces africanas que se heredaron de los ancestros africanos que fueron esclavizados y por otra parte, se ha venido recreando más de 500 años desde que llegaron los primeros ancestros a las tierras americanas y colombianas. Al hablar hoy de la identidad afrocolombiana, no se puede pasar por alto el espíritu Ubuntu (soy porque somos) que siempre ha caracterizado a los afrocolombianos en su relación interpersonales, en la solidaridad manifestada en diferentes maneras, en el papel protagónico de la mujer en la sociedad, en el estilo peculiar de celebrar las fiestas, en la gastronomía diversificada, en la armonía vivenciada en la familia extensa, en la visión de territorio, en los rituales mortuorios donde se acompaña a los difuntos con un estilo particularmente afro, entre otros.
Además, la identidad afro abarca siempre la cosmovisión e idiosincrasia del pueblo. Por eso la celebración del día de la afrocolombianidad se vuelve una fiesta. Normalmente en este día se gozan los desfiles culturales, la gastronomía, las danzas afro, entre otros; pues todo ello constituye enormemente la identidad cultural del pueblo afrocolombiano.
La celebración de la afrocolombianidad es una oportunidad para reflexionar sobre la continua lucha por la liberación de las esclavitudes que hoy le aquejan al pueblo negro y de las secuelas que dejó la esclavitud que sufrieron los ancestros. Ahora la esclavitud no es de cadena como la que sufrieron los antepasados, sino que es una esclavitud de analfabetismo, una esclavitud mental, de desempleo, pobreza, violencia, racismo, discriminación, falta de unión, entre otros. Esas esclavitudes desafían bastante la aspiración de la libertad total del pueblo negro. Sin embargo, la esperanza siempre está puesta en aquellos hombres y mujeres que apuestan por un mundo mejor cuyos esfuerzos y entrega arrojan una luz de esperanza para el porvenir del pueblo afrocolombiano.
CONCLUSIÓN
La celebración del día
de la afrocolombianidad es un recordatorio para seguir luchando por la libertad
total del pueblo afrocolombiano. Es una ocasión para reflexionar y evaluar la
realidad que vive el pueblo afro, los logros que ha tenido en todos los
aspectos de la vida y los desafíos que siempre hay que confrontar.










